La actividad económica en México enfrenta un periodo de debilidad prolongada en la formación de capital. De acuerdo con los reportes más recientes del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), la inversión fija bruta registró una contracción anual del 3.1 por ciento al cierre de marzo de 2026, lo que representa el décimo noveno mes consecutivo de descensos en este indicador fundamental para el crecimiento a largo plazo.
El Indicador Mensual de la Formación Bruta de Capital Fijo (IMFBCF) se ubicó en 102.0 puntos. A pesar de mostrar un avance marginal del 0.4 por ciento en la comparación mensual, la tendencia general refleja una falta de dinamismo que ha impactado el potencial de expansión de la economía nacional. La caída interanual está vinculada, en gran medida, a la incertidumbre generada por las políticas comerciales y la relación con los socios del norte.
Al analizar los componentes de la inversión por sector, el rubro de la construcción presentó una disminución mensual del 2.4 por ciento, consolidándose como uno de los factores de mayor peso en el retroceso general. Esta trayectoria ha llevado a analistas financieros a ajustar las expectativas de crecimiento máximo para el país, situándolas en niveles cercanos al 1.4 por ciento ante la falta de proyectos de infraestructura y capital privado de gran escala.
La persistente baja en la inversión se atribuye a una combinación de factores internos y externos. En el plano doméstico, la cautela de los inversionistas privados ha sido determinante, mientras que en el exterior, la presión por la revisión de los términos de intercambio comercial con Estados Unidos ha limitado la planificación de nuevos capitales.
El entorno de inversión se ve presionado por las nuevas propuestas en la industria automotriz dentro del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). La administración estadounidense ha planteado una modificación en las reglas de origen para exigir que al menos el 50 por ciento de los componentes de los vehículos fabricados en la región sean de procedencia estadounidense para acceder a beneficios arancelarios.
Actualmente, el tratado exige que el 75 por ciento del valor de un vehículo provenga de la zona de América del Norte. Sin embargo, la imposición de aranceles al acero, aluminio y automóviles terminados busca incentivar el retorno de empleos hacia territorio estadounidense. Esta propuesta representa una dificultad significativa para la estructura productiva de México, que depende de una integración regional diversificada.
- El gobierno de Canadá ha señalado que, aunque sus vehículos ya cumplen con el umbral del 50 por ciento, la propuesta es un desafío mayor para la industria mexicana.
- Existen aproximadamente 60 temas técnicos en la agenda bilateral entre México y Estados Unidos que deberán resolverse antes de la revisión formal del tratado.
- La Secretaría de Economía de México mantiene discusiones para buscar una renovación del acuerdo por otros 16 años, con el objetivo de brindar certidumbre jurídica.
Para el estado de Querétaro, este escenario de contracción nacional y tensiones comerciales resulta de especial relevancia. La entidad se ha consolidado como un centro neurálgico para la industria automotriz y aeroespacial, sectores que dependen directamente de la estabilidad del T-MEC y del flujo de inversión fija extranjera.
Históricamente, la región del Bajío ha logrado mitigar las desaceleraciones nacionales mediante la atracción de capitales de manufactura avanzada. No obstante, las restricciones propuestas en las reglas de origen podrían forzar a las empresas instaladas en los parques industriales queretanos a reconfigurar sus cadenas de suministro para mantener la competitividad frente a las nuevas exigencias del mercado norteamericano.
El panorama para el cierre del semestre dependerá de la capacidad de las autoridades mexicanas para negociar condiciones que no vulneren la estructura de costos de la industria local y de que se emitan señales claras que recuperen la confianza de los inversionistas frente a los indicadores de capital fijo que hoy se encuentran en niveles críticos.










