La votación reflejó posturas encontradas al interior del organismo. A favor del recorte votaron la gobernadora Victoria Rodríguez Ceja, junto a José Gabriel Cuadra García y Omar Mejía Castelazo. Por el contrario, Galia Borja Gómez y Jonathan Heath emitieron votos en contra, inclinándose por mantener la tasa en 6.75 por ciento como medida de cautela ante los riesgos inflacionarios persistentes.
La institución argumentó que esta decisión es congruente con el panorama inflacionario actual, tomando en cuenta la debilidad de la actividad económica, los niveles del tipo de cambio y la ausencia de presiones por el lado de la demanda. Banxico informó que, durante el primer trimestre de 2026, la economía del país experimentó una contracción, lo que genera un mayor grado de holgura y riesgos a la baja para el crecimiento.
Respecto a los precios, se detalló que la inflación general anual se ubicó en 4.45 por ciento en abril, mientras que la subyacente descendió al 4.26 por ciento. El pronóstico oficial apunta a que la inflación cerrará el año en un nivel de 3.8 por ciento. No obstante, el banco central advirtió que persisten riesgos al alza derivados de conflictos geopolíticos, posibles afectaciones climáticas y una eventual depreciación de la moneda nacional.
“La postura monetaria es adecuada para enfrentar los retos del entorno macroeconómico, incluidos aquellos derivados de una prolongación y escalamiento del conflicto en Medio Oriente”, precisó el organismo en su comunicado de política monetaria.
Este movimiento, que sitúa los tipos de interés en su nivel más bajo desde 2022, coincide con las previsiones de los analistas, quienes anticipaban que este sería el último ajuste del año a pesar de que aún restan cinco reuniones programadas en el calendario de la Junta de Gobierno.










