En el desglose de los datos, el índice de precios subyacente —indicador que elimina los productos de mayor volatilidad para ofrecer una visión más precisa de la carestía— presentó un aumento mensual del 0.31 por ciento. Este comportamiento fue impulsado por incrementos idénticos del 0.31 por ciento tanto en el rubro de las mercancías como en el de los servicios.
Por otro lado, el índice de precios no subyacente reportó una disminución del 0.18 por ciento a tasa mensual. Esta baja se explica principalmente por el descenso del 1.03 por ciento en los precios de los energéticos y las tarifas autorizadas por el gobierno, debido a la implementación del esquema de tarifas eléctricas de temporada cálida en 18 ciudades de la República. No obstante, este descenso fue parcialmente compensado por el alza del 3.47 por ciento en el costo de frutas y verduras.
Entre los productos que tuvieron mayor incidencia al alza en la inflación durante el cuarto mes del año destacan el jitomate, la vivienda propia, el chile serrano y la papa. En contraste, los genéricos que mostraron variaciones a la baja fueron la electricidad, el tomate verde y el pollo.
Finalmente, el Inegi detalló que el Índice de Precios al Consumidor de la Canasta de Consumo Mínimo (IPCCCM) tuvo un crecimiento mensual del 0.29 por ciento, alcanzando una tasa anual del 4.63 por ciento. Cabe recordar que la inflación en México concluyó el año 2025 en un nivel de 3.69 por ciento, manteniéndose por debajo de los registros reportados en los últimos cuatro años.