La jornada financiera de este miércoles 3 de junio inició con una depreciación del peso mexicano frente al dólar estadounidense. El mercado cambiario reaccionó a las crecientes tensiones internacionales y a nuevos informes sobre seguridad nuclear en Medio Oriente, lo que ha generado un entorno de aversión al riesgo entre los inversionistas.
De acuerdo con los indicadores de mercado, la moneda nacional presentó un retroceso del 0.35 por ciento. Con esta fluctuación, el tipo de cambio se posicionó en las 17.35 unidades por billete verde, lo que representa un incremento de siete centavos en comparación con el cierre previo del martes 2 de junio.
El comportamiento de la divisa mexicana se ve influido por reportes del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA). Según documentos distribuidos a países miembros, existe una preocupación renovada sobre el inventario de uranio de Irán y el riesgo de proliferación nuclear, tras la interrupción de inspecciones regulares que se mantenían anteriormente.
Este escenario de incertidumbre geopolítica entre potencias occidentales y la República Islámica ha impactado no solo al peso, sino a diversas divisas emergentes y de economías desarrolladas. Entre las monedas con mayores pérdidas en la jornada se encuentran:
- El rublo ruso, con una caída del 1.04 por ciento.
- El ringgit de Malasia, que retrocedió 0.85 por ciento.
- La corona sueca, con una baja del 0.72 por ciento.
- El shekel israelí, que registra un descenso del 0.59 por ciento.
Analistas financieros señalan que el peso mantiene un comportamiento lateral. El nivel de las 17.25 unidades por dólar se ha consolidado como un soporte técnico relevante. Al acercarse a esta cifra, suele incrementarse la demanda de coberturas cambiarias, lo que dificulta que la moneda mexicana logre romper esa barrera hacia una mayor apreciación.
En ventanillas bancarias, instituciones como Banamex reportaron el precio de venta del dólar en 17.78 pesos, mientras que la compra se situó en 16.82 unidades. Por su parte, en el mercado de bonos, el rendimiento de los títulos a 10 años en México se mantiene en 9.11 por ciento, mientras que su contraparte en Estados Unidos se ubica en 4.48 por ciento.
La estabilidad del tipo de cambio es un factor crítico para la economía de Querétaro, dado su perfil como centro receptor de inversión extranjera directa y su fuerte base exportadora en sectores como el aeroespacial y automotriz. Históricamente, las variaciones en la paridad peso-dólar afectan los costos de insumos importados para la industria local, aunque una ligera depreciación puede favorecer competitivamente a las empresas que facturan sus ventas en moneda extranjera.
Los analistas locales recomiendan a las empresas del Bajío mantener un monitoreo constante de las noticias internacionales, ya que la volatilidad externa seguirá siendo el principal motor de los ajustes en el valor de la moneda nacional durante la presente semana.










