Queen

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Adriano Herrera Álvarez

“Eres la única para mi y yo soy el hombre para ti. Fuiste hecha para mi, eres mi éxtasis. Si me dieran oportunidad yo mataría por tu amor.” Queen / I was born to love you

A Lupita y Rodrigo
Hace ya cincuenta y cinco años que fui al Festival de Rock Avándaro, originalmente como Festival de Rock y Ruedas, en 1971 – el tiempo no existe-, con toda la banda de las colonias Prado y Campestre Churubusco y miles de fanáticos rockeros, fue el primer festival masivo de rock en la historia de la música en México, se dice que fuimos doscientos mil, no sé quien los contó, yo vi a un chingo de personas en el desmadre total.
Los policías, que resguardaban el evento andaban hasta atrás, fue un concierto con lluvia, estábamos sentados en el lodo, oyendo a la distancia a Peace and Love, Babe Bátiz, Tinta Blanca y otros más que se me escapan. Avándaro fue el Woodstock Mexicano, miles y miles de asistentes fueron con las imágenes en la mente de lo que pasó en Woodstock, Nueva York: amor libre, desnudos, sexo, alcohol y drogas, mayormente mariguana, por supuesto las bandas rockeras que dieron todo para que esto fuera un éxito.
Diez años después, en 1981, se presenta Queen en el estadio Ignacio Zaragoza en pleno centro histórico de la ciudad de Puebla. Fui a este concierto con mi novia Lupita y su sobrino Rodrigo de escasos ocho años. Con el tiempo, Rodrigo emigra a USA para buscar nuevos horizontes y actualmente es músico de Rock, se encarga de realizar conciertos con su grupo “Metalmorfosis” en algún lugar de California; he pensado cuánto influyó este concierto para tomar su decisión de tocar Rock, creo que mucho, Lupita, mi novia, también le gusta el Rock: Peter Frampton, Alan Parson, Crhistopher Cross y la trova como Silvio Rodríguez, fue precisamente ella la que me regaló una obra maestra de Silvio: “Playa Girón”.
Compré los boletos en él entonces Boletrónico, nos fuimos a Puebla a escuchar y ver a este grupazo, que influyó a toda una época en el Rock Mundial, y nos marcó a todos los que asistimos. Fue en un estadio, el Ignacio Zaragoza a escasas cuadras en donde estaba el hotel Royalty en donde nos hospedamos en los portales del centro histórico de Puebla. Notamos al llegar que no habían abierto las puertas de acceso al estadio, se desespera la raza y al grito de “¡Portazo, Portazo!”, con la fuerza de miles se logró derrumbar la entrada, así es que corrimos hacia el escenario, lo más cerca que pudimos y nos sentamos en el césped del campo a esperar el concierto, como dos horas aproximadamente. No había celulares, cuando oscureció, miles de encendedores se encendieron, apagaron las luces del estadio y fue todo un espectáculo: se ilumina el escenario con una bruma alucinante, entonces poco a poco, se eleva del subsuelo un piano de cola -ya para esto estábamos locamente emocionados-, de un costado sale corriendo Freddy Mercury, se sienta en el piano, se acoplan los tres músicos restantes y empieza el concierto, que duró aproximadamente dos horas con treinta minutos, un verdadero regalo de la vida. Los estimulantes que entonces se consumían no pasaban de alcohol y mariguana. Cuando termina el concierto, nos fuimos corriendo al hotel, porque ya se escuchaban los ruidos de los cristales de los negocios, los rompían una caterva de vándalos, vimos como del cabello, un individuo traía arrastrando un maniquí, después nos enteramos que había sido un verdadero acto de violencia posterior al concierto, frente al hotel Royalty está un parque -espero-, en donde muchos que asistieron al concierto pernoctaron al aire libre.
En pleno concierto de Queen, pasó una botella de ron vacía a escasos metros de la cabeza de Brian May -si le hubiera dado…-, había en el público darketos -de moda-, punketos -a la baja-, que fueron los que realmente iniciaron este acto de estupidez, no dañaron los negocios solamente, exacerbaron la fobia que ciertos sectores de la política y del hombre común, le tienen al Rock.
Por estos motivos, Queen anunció que jamás volvería a tocar en México, y jamás volvió
Es por muchos factores, que este concierto lo tengo bien escrito en mi memoria, en mi corazón, escuchamos y vimos a una banda extraordinaria, Queen, con un profesionalismo tremendo, el sonido impecable, un Freddy desbordado, cantando con el alma en la voz, Brian May, ni se inmutó cuando vio la botella que le pasaba cerca de su cabeza, un concierto que a la distancia y el tiempo, celebro.
Posteriormente el camino de los tres, Lupita, Rodrigo y yo se bifurcaron, tengo contacto con ellos y cada uno hizo su vida, en ese tiempo el cosmos contribuyó para asistir a este concierto los tres… aún recuerdo vívidamente el aroma de mi Lupita, su buena onda, su belleza interior y exterior, pero marcado estaba, no era para mi…aunque…la vida nos sorprende…veremos…

adrianoherrera53@hotmail.com

Estadio Ignacio Zaragoza
un sábado de Octubre de 1981
darketos, punk y otros con bigotito a lo mercury
botella de ron pasa a metros de May
Avándaro, Festival de Rock y Ruedas 11 y 12 de 1971, versión mexicana de Woodstock, evento más importante en la historia del Rock en México, 18 grupos mexicanos

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