Historia y origen de Pancho Pantera de Choco Milk

NacionalesÚltimas Noticias
Vista: 196

La iconografía comercial en México ha desempeñado un papel fundamental en la construcción de la identidad del consumidor. Entre los símbolos más persistentes de la industria alimentaria se encuentra Pancho Pantera, la imagen representativa del chocolate en polvo Choco Milk, cuya permanencia en el mercado supera los sesenta años a través de diversas transformaciones visuales y estratégicas.

Aunque el personaje es ampliamente reconocido, el producto que representa tiene una historia más antigua. Choco Milk fue introducido en el mercado mexicano en 1929, en un contexto de reconstrucción nacional tras la Revolución Mexicana. De acuerdo con registros del Museo del Objeto, este preparado se posicionó como el primer producto en México diseñado bajo el concepto de suplemento alimenticio.

En sus primeras décadas, la publicidad del producto se centraba en su valor nutricional, destacando la adición de vitaminas y minerales, con especial énfasis en el hierro. En aquel entonces, la identidad gráfica distaba mucho de la actual, limitándose a ilustraciones de jóvenes con vestimentas tradicionales mexicanas, sin una figura centralizada que unificara la marca.

No fue sino hasta 1959, tres décadas después del lanzamiento del producto, cuando la agencia Noble Advertising solicitó la creación de una mascota oficial. El encargo recayó en el dibujante Ernesto López Bocanegra, originario de Tamaulipas y pariente del autor del Himno Nacional Mexicano. López Bocanegra, quien se formó de manera empírica tras trabajar con su hermano, el fotógrafo Ignacio López, desarrolló la propuesta basándose en la observación directa de su entorno familiar.

La inspiración para el diseño provino de los gestos y la vitalidad del hijo menor del dibujante, Ernesto Donatt. El objetivo era proyectar una imagen de fortaleza y salud. Así surgió la primera versión de Pancho Pantera, que originalmente presentaba rasgos asociados a un entorno rural, incluyendo elementos como sombreros y botas, antes de transicionar hacia una estética más deportiva.

En el estado de Querétaro, así como en el resto de la zona central de México, la consolidación de estas marcas coincidió con el periodo de expansión de las tiendas de autoservicio y la modernización de la distribución de productos básicos. La presencia de personajes como Pancho Pantera en los hogares queretanos ha sido constante, sirviendo como un referente de la evolución publicitaria que acompañó el crecimiento urbano e industrial de la entidad durante la segunda mitad del siglo XX.

Uno de los aspectos menos conocidos en la historia de este personaje es la postura que asumió su creador respecto a los derechos de propiedad intelectual. En 1997, cuando la empresa Bristol Myers Squibb adquirió la marca a Procter & Gamble, se planteó la posibilidad de retirar al personaje del mercado.

Ante la disyuntiva de recibir beneficios económicos temporales o asegurar la continuidad de su obra, López Bocanegra optó por ceder los derechos sin exigir regalías, bajo la única condición de que la empresa mantuviera vigente al personaje en sus campañas de comunicación. Esta acción permitió que Pancho Pantera sobreviviera a los cambios corporativos y se adaptara a las nuevas tecnologías de animación, pasando de los trazos manuales a la generación por computadora.

La evolución del personaje ha seguido las tendencias de salud pública y mercadotecnia. Los hitos principales de su transformación incluyen:

  • 1959: Debut como un niño de campo con indumentaria tradicional.
  • Época de los 70 y 80: Lanzamiento de los «panchólares», cupones canjeables que incentivaron el consumo masivo.
  • Década de los 90: Modernización hacia una imagen atlética vinculada al deporte de alto rendimiento.
  • Actualidad: Rediseño digital para cumplir con las normativas vigentes de etiquetado y publicidad dirigida a menores en México.

Hoy en día, la figura de Pancho Pantera permanece como un estudio de caso sobre la resiliencia de marca. Su historia refleja no solo la evolución del diseño gráfico en México, sino también las complejas decisiones individuales que permiten que un símbolo comercial trascienda el tiempo y se integre en la memoria colectiva de la sociedad.

Autor

Alfonso Durazo desmiente investigación de EU sobre su visa
Veracruz rescata bursatilización de deuda municipal
PORTADA BITÁCORA 1742
EDITORIAL
Sigue nuestras redes sociales
Instagram
YouTube
Telegram