El inicio de la Copa Mundial 2026 en la Ciudad de México se vio marcado por complicaciones en la red de transporte masivo, tras el cierre inesperado de estaciones clave en la Línea 2 del Metro. A pesar de los compromisos previos de la administración del sistema sobre la operatividad total para este jueves 11 de junio, los usuarios se encontraron con interrupciones en el servicio que afectaron el flujo hacia el centro y sur de la capital.
Las estaciones que permanecieron fuera de servicio durante las primeras horas de la jornada inaugural incluyen Hidalgo, Bellas Artes, Zócalo, Pino Suárez, Allende y Chabacano. Esta situación obligó a miles de asistentes y ciudadanos a buscar alternativas de traslado en una de las fechas de mayor demanda logística para la urbe.
Ante la falta de conectividad ferroviaria, se registró el despliegue de conductores de motocicletas que ofrecieron traslados particulares para mitigar la saturación. En las inmediaciones de la estación Revolución, se reportó la oferta de viajes hacia la zona de Allende con un costo promedio de 120 pesos, una medida de emergencia adoptada por los usuarios que buscaban llegar a tiempo a los eventos programados en el sur de la ciudad.
La dirección del Sistema de Transporte Colectivo, a cargo de Adrián Rubalcava, había señalado con anterioridad que los trabajos de mantenimiento permitirían una circulación fluida para el arranque del torneo internacional. Sin embargo, la realidad operativa en las estaciones mencionadas contradijo las proyecciones oficiales, generando descontento y confusión entre los aficionados locales y extranjeros.
Debido a que el recinto deportivo no cuenta con áreas de estacionamiento para el público general, la Secretaría de Movilidad (Semovi) ha enfatizado que el acceso debe realizarse exclusivamente mediante transporte público o servicios habilitados. Se han establecido cierres totales para convertirlos en vialidades peatonales en las siguientes calles:
- San Gabriel y Santa Úrsula.
- San Benjamín y San Cástulo.
- San Celso y San León.
- Santo Tomás, San Alejandro y San Jorge.
Para compensar las restricciones, se activó un sistema de autobuses que conectan puntos estratégicos de la ciudad con los sectores de Santa Úrsula, Santo Tomás y Huipulco. Los centros de transferencia y puntos de salida autorizados son:
- Bellas Artes y CETRAM Chapultepec.
- Ángel de la Independencia y Palacio de los Deportes.
- Estadio Olímpico Universitario y Parque México.
- San Jerónimo (CETRAM Huipulco).
Este escenario de saturación y fallas en la infraestructura ante eventos de escala global resuena con los desafíos que enfrenta Querétaro en su propia gestión urbana. El crecimiento de la Zona Metropolitana y el uso de recintos como el Estadio Corregidora para eventos de alta afluencia subrayan la necesidad de sistemas de transporte público resilientes que no dependan de promesas políticas, sino de una planeación técnica que garantice la utilidad pública en momentos críticos.
Además del transporte motorizado, las autoridades capitalinas habilitaron siete rutas semipeatonales en zonas como Paseo Acoxpa, Avenida Estadio Azteca, Renato Leduc y Anillo Periférico, buscando distribuir el flujo de personas que optan por aproximarse a pie a las inmediaciones del recinto deportivo ante las complicaciones en el Metro.










