Expertos explican el fenómeno de lluvias en primavera

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Las recientes precipitaciones y granizadas registradas en diversas regiones de México han generado incertidumbre entre la población, especialmente tras las intensas olas de calor que marcaron el inicio del año. Sin embargo, especialistas en meteorología aclaran que estas condiciones no representan un adelanto de la temporada de lluvias, sino que forman parte de la dinámica atmosférica habitual de la primavera.

En el estado de Querétaro, este comportamiento climático es recurrente. Históricamente, la entidad experimenta una transición marcada por el contraste térmico; el choque entre el aire cálido acumulado durante el día y los remanentes de sistemas invernales suele derivar en tormentas eléctricas y caída de granizo en zonas como la capital y el semidesierto, fenómenos que han afectado la infraestructura urbana en años anteriores durante los meses de marzo y abril.

Sistemas invernales en periodo primaveral

De acuerdo con el análisis de especialistas en ciencias atmosféricas, la presencia de lluvia en esta época responde a la vigencia de sistemas meteorológicos propios del invierno. La temporada de frentes fríos abarca formalmente de septiembre a mayo, lo que explica por qué todavía se presentan descensos térmicos y humedad en el centro del país.

Además de los frentes fríos, existen otros factores que impulsan estas precipitaciones:

  • Corrientes en chorro: Flujos de aire a gran velocidad en la atmósfera alta que transportan humedad.
  • Vaguadas polares: Elongaciones de baja presión que atraen aire gélido hacia latitudes bajas.
  • Vórtices fríos (DANAs): Circulaciones cerradas que favorecen la inestabilidad y la formación de nubes de gran desarrollo vertical, causantes del granizo.

Diferencia con la temporada de lluvias oficial

Es un error técnico considerar que el ciclo de lluvias estivales ha comenzado. La diferencia radica en el origen de los sistemas. Mientras que las lluvias actuales son provocadas por fenómenos de origen polar o invernal, la temporada oficial —que inicia formalmente hacia el final de mayo y junio— se rige por sistemas de origen tropical.

En el verano, las precipitaciones son producto del calor extremo combinado con la llegada de ondas tropicales y la formación de ciclones en ambos océanos. En contraste, las tormentas de primavera son fenómenos de corta duración pero alta intensidad, motivados por la inestabilidad de la atmósfera al intentar equilibrar las temperaturas cálidas del suelo con el aire frío de las capas superiores.

Pronóstico para las próximas semanas

Las proyecciones indican que durante el mes de abril persistirá la variabilidad climática. Se espera un patrón de «sube y baja» en las temperaturas, donde días de calor intenso serán seguidos por el ingreso de nuevos sistemas frontales. Para la segunda semana de abril, se anticipa el arribo de un nuevo frente frío que podría reactivar el potencial de tormentas y ráfagas de viento en la zona centro y norte de la República.

Hacia el mes de mayo, la frecuencia de las masas de aire frío disminuirá gradualmente, permitiendo que la atmósfera se prepare para el régimen de lluvias tropicales. Las autoridades recomiendan a la ciudadanía mantenerse informada a través de canales oficiales y tomar precauciones ante la caída de granizo, un riesgo latente durante las tardes de la presente temporada.

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