Productores agrícolas y transportistas de diversos estados del país realizaron una movilización masiva este miércoles en la Ciudad de México para demandar una renegociación del T-MEC y mayores condiciones de seguridad en las vías de comunicación. La principal exigencia del sector primario se centra en la exclusión de los granos básicos del acuerdo comercial con Estados Unidos y Canadá, argumentando una competencia desleal que compromete la viabilidad del campo mexicano.
Durante la jornada de protesta, Baltazar Valdez, representante de los productores de maíz de Sinaloa, manifestó que el gremio se encuentra en disposición de negociar con las autoridades federales. No obstante, advirtió que, de no obtener una respuesta favorable, las organizaciones planean intensificar las acciones de resistencia civil, incluso con miras a realizar manifestaciones de alto impacto durante el Mundial de Fútbol 2026, con el fin de visibilizar la crisis del agro ante la comunidad internacional.
La movilización, que tuvo como punto de partida el Ángel de la Independencia, se vio obstaculizada por operativos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC). Los manifestantes denunciaron que el avance de la marcha sobre Paseo de la Reforma fue bloqueado por elementos antimotines. Emigdio Taboada, productor del estado de Tlaxcala, reportó que el contingente fue encapsulado a la altura del Eje 2 Norte, impidiendo el paso de los vehículos de carga y tractores que acompañaban la protesta.
El despliegue policial incluyó vehículos de tránsito para frenar el paso de los transportistas, quienes se sumaron a la exigencia de seguridad en las carreteras. Ante el bloqueo, los inconformes optaron por descender de sus unidades y desplegar pancartas con mensajes dirigidos a la administración federal, solicitando de manera formal una audiencia con la presidenta Claudia Sheinbaum.
En el panorama regional, las demandas de los transportistas y agricultores tienen un eco particular en el estado de Querétaro, entidad que funciona como el nodo logístico principal del centro del país. Históricamente, las interrupciones en la Carretera Federal 57 por motivos de seguridad y los altos costos operativos han sido puntos de fricción para las organizaciones transportistas queretanas, quienes han participado en mesas de diálogo previas para mitigar la violencia en el tramo que conecta con la capital del país.
El Frente Nacional para el Rescate del Campo Mexicano y diversas alianzas de transporte han unificado sus exigencias en una agenda que abarca temas de justicia social, economía y seguridad pública. Los puntos centrales expuestos durante la movilización incluyen:
- Establecimiento de precios justos para la comercialización de granos básicos.
- Garantías de seguridad efectiva para los operadores en la red carretera nacional.
- Atención jurídica para las familias de transportistas víctimas de la delincuencia.
- Mejora en el abasto de medicamentos y servicios de salud para el sector rural.
- Cumplimiento de pagos pendientes en el sector educativo vinculado a zonas agrícolas.
Las organizaciones, entre las que destacan la Alianza Mexicana de Organización de Transportistas (AMOTAC) y la Federación Mexicoamericana de Transportistas (FEMATRAC), reiteraron que el sector agropecuario y de transporte es el pilar del suministro nacional. Según los líderes del movimiento, la paralización de estas actividades derivaría en problemas de desabasto alimentario en los centros urbanos, por lo que instaron al gobierno a formalizar los canales de interlocución de manera inmediata.










