Son selectivas y tienen dobles fondos, no fortalecen la lucha ni contra la corrupción ni contra ligas con el narco.
Las y los diputados del PRI siempre estarán a favor de garantizar la integridad de las candidaturas y de fortalecer los instrumentos que eviten la corrupción y la colusión con el crimen organizado. Sin embargo, el dictamen de la Comisión de Reforma Político-Electoral presentado no cumple con ese propósito.
A nombre del Grupo Parlamentario del PRI, Abigail Arredondo Ramos advirtió que la creación de una “Comisión de Integridad de Candidaturas”, integrada por consejeros del Instituto Nacional Electoral (INE) y apoyada por dependencias como la Fiscalía General de la República (FGR), el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) y la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), representa un doble juego.
De acuerdo con la legisladora priista, lejos de garantizar imparcialidad, este mecanismo abre la puerta a procesos selectivos y persecutorios, pues quienes darían el visto bueno están alineados al oficialismo o incluso vinculados al crimen organizado.
Subrayó que este esquema voluntario estigmatiza a los partidos que decidan no someterse a revisión, vulnerando el principio de autodeterminación y convirtiéndose en un instrumento de persecución política. Además, afirmó que se trata de un intento más de manipular la opinión pública y de debilitar la pluralidad democrática.
El PRI, enfatizó Arredondo Ramos, no avalará una reforma que pone en riesgo la libre competencia electoral y la seguridad jurídica de los contendientes. En su lugar, indicó, el partido propone una medida firme y clara: inhabilitar de por vida a políticos y funcionarios ligados con el crimen organizado, con el objetivo de romper definitivamente con la complicidad que tanto daño ha causado a México.










