La plataforma de transacciones digitales Binance Pay anunció una estrategia de expansión para su sistema de cobros mediante códigos QR, con la meta de alcanzar presencia operativa en más de 10 naciones de América Latina y Asia hacia el tercer trimestre de 2026. Este movimiento ocurre tras registrar un volumen de 40 millones de dólares en transacciones procesadas durante su primer año de implementación.
El modelo operativo de la firma no contempla la creación de infraestructuras aisladas, sino la integración con los sistemas nacionales de pagos QR ya establecidos en cada mercado. Esta metodología permite que los establecimientos comerciales acepten activos digitales sin la necesidad de adquirir dispositivos adicionales o modificar sus procesos técnicos actuales, facilitando la liquidación inmediata de compras.
De acuerdo con los reportes de la compañía, América Latina se ha consolidado como una de las regiones con mayor dinamismo para estas soluciones. Durante el primer cuatrimestre de 2026, el volumen de operaciones mensuales en la región mostró una aceleración notable, con un incremento del 42% entre febrero y marzo, seguido de un repunte del 76% en el periodo de marzo a abril.
En el contexto local, Querétaro ha mantenido una tendencia ascendente en la adopción de tecnologías financieras y digitalización de comercios. El estado, consolidado como un centro de innovación tecnológica en México, refleja un entorno propicio para la transición hacia métodos de pago que prescinden del efectivo, en sintonía con las proyecciones globales de expansión de billeteras digitales.
Los datos operativos indican que el uso de estas herramientas se concentra principalmente en el consumo diario y operaciones de montos reducidos. Las categorías con mayor demanda incluyen:
- Servicios de transporte público y privado.
- Consumo en establecimientos de comida rápida y puestos de alimentos.
- Compras de primera necesidad en supermercados y farmacias.
- Transacciones en pequeños comercios locales.
En mercados asiáticos, el ticket promedio mediante este sistema se sitúa por debajo de los 10 dólares, una tendencia que comienza a replicarse en las principales economías de América Latina. Esta conducta sugiere un cambio en la utilidad de las criptomonedas, que transitan de ser activos de inversión especulativa a herramientas funcionales para el intercambio comercial minorista.
La dirección de pagos de la firma señaló que el objetivo es reducir la brecha entre los activos digitales y los métodos de pago convencionales. Al utilizar una infraestructura global que ha gestionado más de 280 mil millones de dólares desde 2021, la apuesta actual es la simplificación del acceso para el usuario final mediante tecnologías de uso común como el QR.
Las proyecciones financieras del sector estiman que el mercado global de pagos móviles a través de códigos QR podría alcanzar un valor de 8 billones de dólares para el año 2029. Este crecimiento se fundamenta en la progresiva digitalización del consumo y la búsqueda de alternativas de pago que ofrezcan menores costos operativos y mayor rapidez en comparación con los sistemas bancarios tradicionales.










