El Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro de la Ciudad de México inició un periodo de cierres temporales en tres estaciones de la Línea 2. A partir de las 20:00 horas de este viernes 29 de mayo, las instalaciones de San Antonio Abad, Portales y Nativitas suspendieron el servicio de ascenso y descenso de pasajeros para permitir trabajos de mantenimiento mayor y modernización de infraestructura.
Estas acciones forman parte de un proyecto de intervención integral orientado a fortalecer la capacidad operativa del sistema ante la proximidad de eventos masivos internacionales en 2026. Según el cronograma oficial, se prevé que el servicio habitual en toda la red de la Línea 2 se restablezca el próximo 4 de junio a partir de las 05:00 horas.
Durante el periodo de ejecución de las obras, la Línea 2 operará de manera segmentada en dos circuitos independientes. El primer tramo brindará servicio de la terminal Tasqueña a la estación Xola, mientras que el segundo tramo cubrirá el trayecto de Pino Suárez a Cuatro Caminos.
Para mitigar el impacto en los traslados de los usuarios, las autoridades capitalinas implementaron las siguientes medidas de apoyo:
- Servicio gratuito de autobuses de la Red de Transporte de Pasajeros (RTP) en el tramo comprendido entre las estaciones Xola y Pino Suárez, funcionando en ambos sentidos.
- Uso de estaciones alternas cercanas para acceder a la zona centro, como Allende (Línea 2), San Juan de Letrán y Bellas Artes (Línea 8).
- Mantenimiento del cierre preventivo en la estación Zócalo/Tenochtitlan, recomendando Pino Suárez como punto de arribo principal al primer cuadro de la ciudad.
La intervención en la Línea 2 representa una inversión específica de mil millones de pesos, de un fondo total de mil 500 millones destinados a la mejora del transporte masivo. Los trabajos técnicos se centran en la renovación de componentes que no habían recibido mantenimiento profundo desde la inauguración de la línea.
El pliego de obras contempla la sustitución completa de la red contra incendios, la cual abarca 38 kilómetros de extensión y la renovación de más de 700 gabinetes de hidrantes. Asimismo, se contempla la rehabilitación de los cárcamos de bombeo en las estaciones Pino Suárez, San Antonio Abad, Portales y Ermita para prevenir inundaciones durante la temporada de lluvias.
En el ámbito de la seguridad y eficiencia operativa, el proyecto incluye la instalación de 800 cámaras de videovigilancia de alta resolución y el mantenimiento a sistemas críticos como transformadores, cableado eléctrico, señalización y el mando centralizado para reducir la frecuencia de fallas técnicas en el servicio diario.
La movilidad en la Ciudad de México es un factor determinante para el dinamismo económico de la zona centro del país, incluyendo a Querétaro. Debido a la alta conectividad entre ambas entidades, especialmente por el flujo de pasajeros que arriban a las terminales de autobuses y utilizan el Metro para desplazarse a zonas laborales o comerciales, las autoridades recomiendan a los viajeros foráneos planificar sus trayectos con antelación.
Históricamente, las afectaciones en las líneas troncales del Metro capitalino impactan la logística de quienes se trasladan desde estados vecinos para realizar trámites o actividades económicas, por lo que el uso de los servicios de apoyo como el RTP será fundamental durante la vigencia de estos trabajos de infraestructura.










