Como parte de su formación profesional en la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ), alumnos del octavo semestre de la Licenciatura en Ingeniería Química en Alimentos (IQAL) presentaron nueve propuestas de emprendimiento que buscan transformar la industria alimenticia local mediante el uso de ingredientes no convencionales y procesos de innovación tecnológica.
El evento, que alcanzó su decimoprimera edición, integró conocimientos de las asignaturas de Desarrollo Emprendedor, Laboratorio de Tecnología y Desarrollo de Nuevos Productos. Durante la jornada, los equipos universitarios expusieron la viabilidad técnica y financiera de sus prototipos ante especialistas y evaluadores externos del sector gastronómico y empresarial.
La muestra tecnológica destacó por la diversidad de insumos, que incluyeron desde insectos comestibles hasta fermentos vegetales y alternativas proteicas. Entre las propuestas exhibidas en la Facultad de Química se encuentran:
- Choco Crickets: Trufas elaboradas con harina de grillo, orientadas al mercado de proteínas alternativas.
- Papoi: Botanas tipo chip fabricadas a base de pollo.
- Nochi: Una adaptación del mochi japonés utilizando nopal y helado de limón.
- Marayá: Bebida funcional que combina cítricos, nopal y probióticos encapsulados.
- Huautli: Gyozas elaboradas con harina de amaranto.
- Chicrut: Sazonadores desarrollados a partir de procesos de fermentación vegetal.
- Yukipop y Manbuhito: Productos derivados del mango, enfocados en confitería y conservas.
- Xalú: Botanas crujientes con perfiles de sabor tradicionales de la región.
La administración central de la universidad, encabezada por la rectoría, realizó un recorrido por los módulos para conocer las estrategias de negocio diseñadas por los estudiantes. Se enfatizó que este tipo de ejercicios académicos permiten trasladar el aprendizaje teórico a escenarios de competitividad real, donde la calidad del producto debe ir acompañada de un plan financiero sólido.
En el estado de Querétaro, el impulso a las pequeñas y medianas empresas de base tecnológica ha sido un eje central para el desarrollo económico regional. Históricamente, la UAQ ha funcionado como un semillero de proyectos que buscan solucionar problemas de seguridad alimentaria y aprovechamiento de recursos locales. Esta exposición se suma a los esfuerzos institucionales por vincular la academia con las necesidades de consumo de la población queretana.
Lucía Abadía García, coordinadora de la carrera de IQAL, señaló que la actividad fomenta el desarrollo de planes que integran ciencia y negocios. Por su parte, la titular del Laboratorio de Alimentos, María Estela Vázquez Barrios, observó la celeridad con la que los alumnos transitaron de la idea inicial al prototipo funcional bajo estándares de inocuidad y calidad.
El proceso de evaluación por parte de expertos externos no solo tuvo fines académicos, sino que buscó proporcionar retroalimentación directa para que los proyectos puedan escalar a una fase comercial. La meta institucional es que estos prototipos no se limiten a una entrega escolar, sino que transiten hacia incubadoras de negocios o se consoliden como trabajos de titulación con impacto social.
Con estas iniciativas, la máxima casa de estudios de la entidad refuerza su compromiso con la utilidad pública de la investigación científica, permitiendo que las nuevas generaciones de ingenieros químicos aporten soluciones tangibles al sector alimentario nacional.










