El Tribunal de Comercio Internacional de Estados Unidos frenó este jueves la aplicación del arancel global del 10 % a la mayoría de las importaciones, tras determinar que el presidente Donald Trump excedió sus facultades ejecutivas al invocar de manera “incorrecta” una legislación comercial de 1974.
De acuerdo con el fallo emitido por el tribunal con sede en Nueva York, la administración estadounidense utilizó de forma indebida la Sección 122 de la Ley de Comercio para aplicar estos gravámenes el pasado mes de febrero. Los magistrados subrayaron que el Ejecutivo sobrepasó los límites de la normativa al imponer un impuesto generalizado a productos provenientes de casi todos los países del mundo.
Dicha disposición legal permite únicamente la imposición temporal de aranceles bajo circunstancias muy específicas, tales como desequilibrios graves en la balanza de pagos o inestabilidad en el sistema financiero internacional, condiciones que el tribunal consideró que no se justificaron adecuadamente en este caso.
Cabe destacar que esta medida arancelaria entró en vigor el 24 de febrero con una vigencia programada de 150 días, la cual expira el próximo 23 de julio. Según la normativa, cualquier prórroga después de esa fecha dependería exclusivamente de una autorización por parte del Congreso de los Estados Unidos.
Expertos y medios internacionales, como The New York Times, anticipan que el gobierno de Trump recurrirá el fallo, lo que podría extender el conflicto legal. Sin embargo, en caso de una derrota definitiva en los tribunales, el Ejecutivo se vería obligado a devolver los ingresos recaudados bajo este concepto, cifra que se estima alcanza los 166 mil millones de dólares.
Este revés judicial ocurre luego de que el Tribunal Supremo ya hubiera anulado previamente un paquete de medidas similares, lo que obligó a la administración a buscar bases legales alternativas que ahora han sido nuevamente cuestionadas por el Poder Judicial.










