El pasado 8 de mayo el Banco de México publicó la “Encuesta de condiciones generales y/o estándares en el mercado de crédito bancario”[1] dicha encuesta recaba la opinión de los principales decisores en el otorgamiento de crédito en los bancos comerciales que operan en el país, es decir no es cualquier opinión, sino el punto de vista de quien directamente evalúa y tiene información confiable.
El documento es corto 35 páginas, pero profundo y sumamente técnico, específicamente en la página 10 la gráfica 14e describe el comportamiento sobre la actividad empresarial, las curvas describen que entre los 4 principales bancos y el resto de los bancos con “Menor participación”; en ambos casos, pero de manera más acentuada para éstos últimos, la situación está por debajo del nivel de deterioro.
Esto significa que a pesar de que el propio Banco de México ha bajado la tasa de interés interbancaria en dos ocasiones, no se ha visto reflejada en la práctica, que hay dinero, pero no se presta por diversas razones; la teoría dice que si la tasa baja, los consumidores deberían tener incentivos a gastar ¿pero con precios más altos? Así es estimado lector, su conjetura es correcta: ¡La tasa debería subir para proteger el poder adquisitivo de los consumidores!
En la misma gráfica, la 14f describe el punto de vista del consumidor en términos de confianza sobre la actividad económica y se describe también por debajo de del nivel de deterioro:
Estamos pues ante una evidencia clara de que la política monetaria no es la correcta, ni bancos (oferta de dinero) ni consumidores (demanda de dinero) están de acuerdo con el precio de éste (tasa de interés), si el objetivo es hacer que la economía de dinamice, esta no es la estrategia correcta.
Algunas medidas que deberían tomarse deberían ser: el Banco central, subir la tasa de interés para frenar el gasto, ¿esto le afectaría a la inversión directa? es posible, pero ya está afectada por el entorno económico, sin embargo ayudaría a los ahorradores a protegerse un poco de la inflación (lógicamente la gente más pobre, que no tiene acceso a la banca, sufrirá las consecuencias inflacionarias); lo siguiente que debería hacerse es redistribuir el gasto, regalar menos dinero e invertir más en obras, pero bien planeadas, asignadas y supervisadas.
México es un país noble al que una administración decente, inteligente y orientada a resultados, sería de gran provecho para todos, pero la ideología, la corrupción, el resentimiento y el patrioterismo; están acabando con las posibilidades de desarrollo y estamos ya más de media década, de lo que puede ser una vez más: una década perdida.
¿Usted qué opina? Nos leemos la siguiente semana.
[1] En: https://www.banxico.org.mx/publicaciones-y-prensa/encuesta-sobre-condiciones-generales-y-estandares-/%7BCC0AB71E-5844-0561-F90E-B76B6BF6AE84%7D.pdf










