Durante una visita a la planta de ensamblaje de Ford en Michigan, el presidente Donald Trump lanzó duras críticas contra el Tratado entre Estados Unidos, México y Canadá (T-MEC), calificándolo de «irrelevante». A pesar de que la revisión del acuerdo está programada para este mismo año, el mandatario republicano minimizó su importancia para la economía estadounidense.
“Ni siquiera pienso en el T-MEC«, afirmó el magnate, subrayando que el pacto no representa una ventaja real para su país. Aunque reconoció que tanto México como Canadá les interesa mantener el acuerdo, Trump aseguró que a él «realmente no le importa» si persiste o no, argumentando que Estados Unidos no depende de los productos de sus vecinos porque la industria se está trasladando a territorio estadounidense.
El inquilino de la Casa Blanca fue incisivo al señalar que el beneficio del tratado se inclina principalmente hacia Canadá, pero insistió en que su prioridad es que los vehículos se fabriquen localmente. «No necesitamos autos fabricados en Canadá ni en México. Queremos fabricarlos aquí, y eso es lo que está sucediendo«, remarcó, dejando clara su postura proteccionista frente al acuerdo trilateral que él mismo impulsó en su primer mandato.




