La presidenta Claudia Sheinbaum modificó su agenda de trabajo para este domingo y canceló los eventos masivos programados en el estado de Zacatecas, donde se tenía prevista la supervisión y evaluación de diversas obras federales de infraestructura. Aunque el área de comunicación social del Gobierno de la República no emitió un pronunciamiento oficial sobre las causas del ajuste, de manera extraoficial se dio a conocer que las actividades fueron postergadas y se reagendarán para una próxima fecha aún sin definir.
La determinación de suspender el recorrido institucional trascendió luego de que docentes adscritos a la Sección 34 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) —quienes mantienen un frente común con la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) en la entidad— convocaran a una movilización civil con el objetivo de interceptar a la mandataria. El magisterio disidente pretendía entregar un pliego petitorio enfocado en la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007 y la desaparición definitiva de la Unidad del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros (USICAMM), mecanismos que acusan de vulnerar sus derechos laborales y de seguridad social.
Este amago de protestas se suma a los incidentes registrados el sábado durante la gira presidencial por el occidente del país. Al concluir un evento privado en Aguascalientes enfocado en la entrega de becas estudiantiles y la inauguración de una clínica médica, un contingente de la CNTE abordó a la titular del Ejecutivo para entregarle un manifiesto en el que exigen el cese inmediato de presuntas medidas de represión en la entidad, así como la reactivación urgente de las mesas de negociación con la federación. Horas antes, en Colima, la presidenta había encabezado la apertura de una central eléctrica de ciclo combinado en el puerto de Manzanillo.
El clima de tensión con el sector educativo se agudizó tras la consulta interna realizada por la Sección 22 de la CNTE, en la cual las bases magisteriales determinaron dar continuidad a la huelga nacional y a las jornadas de movilización en las calles. Con un margen estrecho de 175 votos de diferencia, la opción de mantener el paro de labores se impuso sobre la propuesta de disolver las protestas, resultados que serán ratificados ante la Asamblea Nacional Representativa del movimiento para definir el rumbo de sus acciones de presión hacia el gobierno federal.









