La presidenta Claudia Sheinbaum negó categóricamente cualquier despliegue o actividad militar de Estados Unidos dentro del territorio mexicano. Al ser cuestionada sobre las recientes alertas aéreas en el Pacífico, la mandataria remitió a los informes oficiales de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), asegurando que «en territorio nacional no hay nada».
La controversia surgió tras un aviso de la Administración Federal de Aviación de EE. UU. (FAA), que advirtió sobre «situaciones potencialmente peligrosas» en rutas que abarcan desde México hasta Ecuador. Según las autoridades estadounidenses, estas maniobras —que incluyen posibles interferencias en sistemas de navegación— responden a operativos militares en aguas internacionales, relacionados con la vigilancia en el Pacífico y el Caribe.
Por su parte, la SICT aclaró que las notificaciones son meramente preventivas y no representan restricciones operativas para las aerolíneas mexicanas ni una vulneración al espacio aéreo del país. Aunque Estados Unidos mantiene una fuerte presencia naval en la región debido a operativos antinarcóticos y acciones políticas recientes en el continente, el Gobierno de México sostiene que estas actividades se mantienen fuera de sus límites jurisdiccionales.




