Por. Raúl Rosillo Garfias.
Hablar de la educación secundaria en México implica remitirse a algunos datos duros para entender por qué, en ciudades como San Juan del Río, surgieron instituciones de educación básica y media superior. Esto fue resultado de la necesidad social de evitar que las juventudes tuvieran que trasladarse a la capital o a escuelas particulares, lo cual era costoso y no accesible para todos.
Ante esta situación, un grupo de profesionistas y personas interesadas en la educación de sus hijos adolescentes se organizó para crear la Escuela Secundaria por Cooperación en 1951, iniciando operaciones con 37 alumnos y alumnas. Mientras se regularizaban los documentos, el entonces presidente municipal, Teófilo Gómez Centeno, prestó el salón del cabildo —hoy Salón Presidentes de la sede de la Presidencia Municipal, ubicada en el exconvento dominico en Avenida Juárez Número 36 Poniente—. En ese momento, el gobernador del estado era Octavio S. Mondragón.
En esta iniciativa participaron destacadas personalidades como Carmen Gómez Alcocer, Camerino García Mejía, Ángel Guerrero Olloqui, Guillermo M. Rojas, Gabriel Herrera Piña, Alfonso Loredo, Jesús Bustos Díaz, Alberto Reséndiz Ruiz, Francisco Ocampo, Emma Pérez de Sánchez, el periodista e historiador Salvador Barrera, Felipe Alegría y por supuesto, el profesor Francisco Monroy Vélez, quien impulsó que la escuela llevara el nombre del licenciado Antonio Caso. Algunos de ellos incluso se ofrecieron a impartir clases mientras se conseguía al profesorado necesario. Su primer director fue Benjamín Amador Cisneros.
Las primeras sedes de la incipiente escuela secundaria fueron el Salón del Cabildo, el antiguo Portal de la Unión —conocido como La Empacadora—, la Casa Chavarría y, posteriormente, el edificio de la escuela primaria Francisco Villa en el Andador Zaragoza. Este edificio fue construido gracias a la persistencia de José Ayala Mendoza, quien logró la federalización de la escuela, obteniendo reconocimiento oficial por parte de la Secretaría de Educación Pública Federal. Con ello, la escuela pasó a llamarse Escuela Secundaria Federal Antonio Caso (ESFAC) y pudo atender los tres grados académicos.
En 1969, la escuela recibió un terreno en la calle Heroico Colegio Militar, esquina con Cinco de Mayo. En ese entonces, la prolongación Mina no existía y la zona estaba ocupada por los corrales de ganado de don Fidencio Osornio, hermano del exgobernador Saturnino Osornio.
Se recuerda con especial aprecio a maestros como Sofía Cedillo Rosales, Ciro Sánchez de León, Jorge Gámez González y Filiberto Robles García, quien gestionó el traslado al nuevo domicilio. En 1960, llegó a la dirección de la escuela el profesor Antonio Moya Tovar, destacado por su labor sindical y política. Bajo su gestión, el CAPFCE autorizó la construcción de aulas, canchas y laboratorios.
Otro personaje relevante fue el maestro Rodolfo Lara Lagunas, inicialmente asignado a Amealco, pero quien logró su cambio a San Juan del Río. Comenzó como maestro de Historia y Civismo, luego fue subdirector y finalmente director. Su labor destacó por impulsar la solidaridad y la expansión de la escuela, incluyendo la apertura del turno vespertino y la construcción del taller de Dibujo Técnico Industrial, atendido por el profesor Abel Ávila Gaviña. Además. Se gestionó la ampliación de la zona deportiva con el apoyo de padres de familia, lo que incrementó significativamente la extensión de la escuela.
Cabe mencionar que Rodolfo Lara Lagunas fue profesor de Historia y Civismo del ex presidente Andrés Manuel López Obrador en Tabasco.
En 1981, Francisco Reséndiz García asumió la dirección, fomentando la convivencia deportiva y cultural. Posteriormente, Rogelio Ramos González llegó de Cadereyta de Montes, consolidando el trabajo colectivo y la unión escolar. Un hecho destacado fue el nombramiento del profesor Arturo Álvarez Cornejo, exalumno de la primera generación (1951-1953), como director. Su enfoque en la enseñanza y el aprendizaje mantuvo el prestigio de la institución.
Otros directores y docentes también dejaron huella, como Roberto González Ledezma, Emigdio Ortiz Ortiz —impulsor de los deportes y la remodelación de las áreas deportivas—, y Agustín Sílis Frías, quien adaptó la institución a las demandas educativas modernas. Francisco Girón López también destacó en la adecuación de los espacios académicos, incorporando talleres de informática, idiomas y danza. Silvio López Plata también contribuyó a la consolidación de la escuela, manteniendo un fuerte compromiso con la educación integral de los estudiantes.
El paso de maestros, alumnos y directivos por la Escuela Secundaria General Antonio Caso representa una síntesis de la historia de la región, que ha transitado del campo a la industria y ahora hacia la inteligencia artificial. La institución ha formado profesionistas que han contribuido significativamente al desarrollo de San Juan del Río.
Finalmente, es importante recordar que esta fue la primera escuela secundaria del estado de Querétaro. Antes de su fundación, existió el Centro Cultural Obrero en la capital, auspiciado por la Confederación de Trabajadores de México. En 1953 se fundó la Escuela Secundaria Federal Constitución de 1917, conocida como Secundaria Uno, ubicada en el Cerro de las Campanas.
Hoy, la Escuela Secundaria Antonio Caso cumple 74 años de vida, manteniéndose joven, dinámica y comprometida con su historia y su futuro. Bajo la dirección de Mireya Hernández de Santiago, la institución sigue formando generaciones de estudiantes con excelencia académica y valores humanos.