La JAPAM endureció sus políticas de control ambiental durante 2025, logrando una recaudación de 20 millones de pesos por sanciones a descargas industriales. El titular del organismo, Toño Pérez, subrayó que el objetivo no es recaudatorio, sino proteger los procesos biológicos de las 10 plantas de tratamiento del municipio, las cuales procesan actualmente 470 litros por segundo bajo la normativa de Conagua.
Como parte de la visión a largo plazo, se fortalecerá el programa “Raíces del Agua”, una estrategia única orientada a la recarga del acuífero. Para 2026 se duplicará la inversión en este rubro, trabajando con la CONAFOR en la construcción de pozos de absorción, bordos de regulación y reforestación en zonas altas para captar agua de lluvia.
Finalmente, el organismo reafirmó su política social al mantener el suministro de agua mediante pipas subsidiadas en asentamientos irregulares. Con precios hasta un 80% más bajos que el mercado comercial, la JAPAM garantiza el derecho humano al agua mientras se formalizan las redes de distribución en estas zonas, asegurando que ningún hogar se quede sin el recurso.




