El Gobierno de México presentó una serie de medidas regulatorias diseñadas para agilizar la llegada de capitales y fortalecer el crecimiento económico, estableciendo plazos máximos de 30 días para la aprobación de proyectos de inversión y de 90 días para la resolución de trámites federales. Bajo este nuevo esquema, de no haber una respuesta en el tiempo estipulado, las solicitudes se aprobarán automáticamente.
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, explicó que estas acciones son resultado de un diálogo directo entre la presidenta Claudia Sheinbaum y el sector empresarial. El objetivo central es aprovechar la relocalización de cadenas de suministro (nearshoring) mediante la eliminación de barreras burocráticas que históricamente han retrasado la expansión económica y la generación de empleos.
Como pilares de esta estrategia, denominada Plan México, se firmaron dos decretos fundamentales. El primero, detallado por José Antonio Peña Merino, titular de la Agencia de Transformación Digital, permite la ejecución inmediata de inversiones al garantizar respuestas rápidas y la aplicación de la afirmativa tras 90 días de gestión. El segundo decreto concentra más de 130 trámites en un solo sistema digital, evitando duplicidades y simplificando la presentación de documentos para las empresas.
En sectores estratégicos como el energético, el plan busca elevar la generación de renovables del 24% al 38%, reduciendo en un 60% el tiempo para la obtención de permisos. Asimismo, en el ámbito de la salud, se proyecta una reducción drástica en los tiempos de trámites, pasando de 100 a 24 días.
Estas reformas buscan resolver uno de los obstáculos más señalados por inversionistas nacionales y extranjeros: la excesiva duración de los procesos regulatorios que podían extenderse por años. Al respecto, Altagracia Gómez, coordinadora del Consejo Asesor Empresarial, afirmó que el sector privado está listo para acelerar sus proyectos bajo estas nuevas condiciones.
El Plan México fue impulsado originalmente en abril de 2025 como una respuesta estratégica a los retos comerciales externos y para consolidar la industria nacional en el escenario económico global.










