Lo que debió ser una celebración de Año Nuevo se transformó en tragedia para una familia del municipio de San Juan del Río, luego de que un menor de edad resultara con heridas de gravedad debido al manejo de pirotecnia durante la madrugada del pasado 1 de enero.
Tras el incidente, el niño fue ingresado de urgencia al Hospital General de San Juan del Río. Los especialistas médicos diagnosticaron quemaduras de segundo y tercer grado, lesiones que, por su complejidad y extensión, requerían un nivel de especialización.
Ante la urgencia del caso, se activó un protocolo de colaboración internacional. Derivado de la gestión entre el Hospital General, el Centro Regulador de Urgencias Médicas (CRUM) y la organización Shriners Children’s, se logró el traslado del paciente hacia el Hospital Shriners Children’s en Galveston, Texas.
Actualmente, el menor ya recibe tratamiento médico avanzado en territorio estadounidense. Cabe destacar que, debido a la labor humanitaria de la red Shriners, la atención médica se brinda de manera totalmente gratuita para la familia.
Representantes de la asociación Shriners Children’s emitieron una alerta a la ciudadanía. Subrayaron que la conciencia y la responsabilidad son las únicas barreras contra estos accidentes.
«Una sola chispa o un instante de descuido son suficientes para alterar el curso de una vida de forma permanente«, advirtieron los portavoces de la institución.
Las autoridades locales reiteraron el aviso de evitar el uso de fuegos artificiales, especialmente entre menores de edad, para prevenir más casos que pongan en riesgo la integridad física de los ciudadanos.






