Proteger la biodiversidad empieza por conocerla y nuestro estado tiene una riqueza ambiental extraordinaria, aseguró el titular de la Secretaría de Desarrollo Sustentable (SEDESU), Marco Antonio Del Prete Tercero, durante la presentación del libro “La Biodiversidad en Querétaro”, elaborado en conjunto con la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO) y la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ).
El secretario indicó que este estudio se convierte en una herramienta estratégica para la toma de decisiones públicas, el ordenamiento territorial, la educación ambiental, la investigación y para construir políticas públicas basadas en evidencia científica.
“Además, representa algo que en Querétaro valoramos muchísimo: el trabajo conjunto; aquí participaron academia, especialistas, instituciones públicas y sociedad organizada. Es el modelo de triple hélice funcionando para construir soluciones reales a desafíos complejos”, puntualizó.
Del Prete destacó que la obra integra y difunde información fundamental sobre los componentes de la biodiversidad, como genes, especies y ecosistemas, así como su estado de conservación y las principales necesidades para su preservación.
En su oportunidad, el secretario Ejecutivo de la CONABIO, Raúl Jiménez Rosenberg, aseguró que este tipo de estudios son esenciales para generar conocimiento desde la academia y convertirlo en políticas públicas en beneficio del medio ambiente, además de contribuir a que las infancias tengan un mejor futuro.
La rectora de la UAQ, Silvia Lorena Amaya Llano, resaltó que esta obra constituye un producto fundamental sobre uno de los patrimonios más valiosos de Querétaro: la biodiversidad. Agregó que el valor del libro radica no solo en la amplitud de la información, sino en el esfuerzo colectivo de 30 instituciones, que durante años han trabajado para atender el reto de la conservación ambiental.
Finalmente, el responsable técnico del estudio “La biodiversidad en Querétaro”, Luis Gerardo Hernández Sandoval, explicó que la publicación del libro fue posible gracias al apoyo de la CONABIO, la SEDESU y la UAQ, y destacó que se trata de un documento que ayudará a tomar decisiones fundamentadas para evitar daños a las especies que forman parte de nuestro ecosistema.










