Por Edgar Padrón.
Tras una pausa de varios años, la zona arqueológica del Barrio de la Cruz en San Juan del Río volvió a ser escenario de la tradicional celebración del Equinoccio de Primavera el pasado 21 de marzo.
Esta celebración había sido suspendida debido a daños en la pirámide y a las restricciones impuestas por la pandemia de COVID-19.
Poco más de cien personas vestidas de blanco fueron las que asistieron a este evento, principalmente originarios del Barrio de la Cruz.
La ceremonia tuvo momentos clave como la sahumación con copal y la formación de una espiral humana para recibir la energía solar.
María de Jesús Velázquez González, subdelegada del Barrio de la Cruz, expresó su satisfacción por la reanudación del evento, a pesar de la poca preparación que tuvieron por la obtención de los permisos necesarios.
“Esperábamos una menor afluencia, pero nos alegra ver el interés de la comunidad. Confiamos en que en los próximos años, esta celebración ancestral cobre aún más fuerza y atraiga a un mayor número de participantes”, señaló.
Esta celebración se espera que continúe en los próximos años mientras el Instituto Nacional de Antropología e Historia, otorgue los permisos necesarios para que se pueda llevar a cabo.