2026 El Año del Diablo jugando Ajedrez en la Silla de la Corregidora
Por. Karla Rosillo
Después de un necesario descanso —no sé si merecido, pero sí vital— reactivamos esta columna. Y lo hacemos porque el 2026 ya respira un aire distinto: viene el diablo más diablo y la política con una velocidad que nos va a dejar sin aliento.
Llegó el tan hablado 2026. El año de las definiciones, de las encuestas (que ya empezaron a sonar en su teléfono) y de las decisiones que marcarán quiénes serán los jugadores en el 2027. Prepárese, amable lector, porque a partir de abril sus redes sociales estarán atascadas de propaganda y la plática en la mesa de las casas y en los cafés será, inevitablemente, política.
Estamos ante el año de las despedidas. Los alcaldes que no van por la reelección empiezan a cerrar maletas, y el gobernador Mauricio Kuri entra en la recta final de su sexenio. Hoy, los ojos de Morena están fijos en la Casa de la Corregidora; ya acarician la silla. Por su parte, los panistas están volcados en una sola misión: no perder Querétaro. Hace apenas unos días, Martín Arango dio señales claras: en pocas semanas conoceremos al encargado del proyecto «Cuidar Querétaro», quien tendrá la encomienda de diseñar la estrategia para retener la gubernatura y, sobre todo, recuperar los municipios perdidos.
Para nuestro municipio, el tema está «color de hormiga». La disputa entre el partido gobernante y Morena será encarnizada, y hay una razón matemática poderosa: San Juan del Río representa el segundo bastión electoral más importante del estado. Con un padrón que ronda el 16% de la lista nominal total del estado (solo detrás de la capital) y una tasa de participación ciudadana que suele superar la media estatal, San Juan es la llave de la victoria para cualquier aspirante a gobernador.
No, los sanjuanenses no somos insignificantes; somos el fiel de la balanza. Por eso, las piezas se mueven y Mauricio Kuri está jugando un juego cerrado. Para quienes leemos entre líneas, su calma dice mucho: «Hay juego y jueguen». Todos los suspirantes tienen la vitrina puesta; de ellos depende cómo la adornen para que el electorado los voltee a ver.
Y hablando de vitrinas, Ricardo Astudillo le hace honor a su apellido. Se ha mostrado muy «astudillo» al advertir que el candidato a la gubernatura de su bloque debe salir del Partido Verde, o de lo contrario, la alianza con Morena podría no caminar.
Esta postura no es menor, pues marca línea directa en el Congreso local. No olvidemos que hoy la presidencia de la Mesa Directiva está en manos de Gina Guzmán, quien juega del lado del Verde. Ricardo sabe jugar con paquete completo y tiene cartas fuertes para negociar.
Como en el fútbol, esto no se acaba hasta que se acaba… y el silbatazo inicial de la gran batalla apenas está sonando.
Entre el diablo y la política… ¿Usted por quién apuesta? ¿Por Morena, por el PAN o por Querétaro?
Feliz año querido lector.




