Tras el rezo del Ángelus dominical desde el Palacio Apostólico, el papa León XIV envió un mensaje a los miles de millones de personas que celebrarán el Año Nuevo Lunar a partir del próximo 17 de febrero. El pontífice instó a que esta festividad, una de las más importantes en Asia Oriental y diversas partes del mundo, sea aprovechada como una plataforma para construir un futuro basado en la paz y la prosperidad para todos los pueblos.
El papa calificó la celebración como una «alegre fiesta» y expresó su deseo de que el encuentro familiar y la amistad se vivan con mayor intensidad durante estos días. Asimismo, destacó la importancia de que este periodo traiga serenidad tanto a los hogares como a la sociedad en general, promoviendo relaciones humanas más sólidas y fraternas en un contexto global que requiere de unidad.
La festividad del Año Nuevo Lunar representa el movimiento de población más grande del planeta debido a los millones de traslados que se realizan para el encuentro familiar. Al respecto, el papa León XIV concluyó su intervención enviando sus mejores deseos y expresando su afecto a todas las comunidades que participan en esta tradición, reafirmando el papel de la fe y la cultura como motores de esperanza para el porvenir.




