Muchos personajes de hace 30 años, cuando el PRI ya empezaba a tener sus primeros altibajos, han estado en los medios de comunicación hablando del PRI y de Morena; algunos recordando inclusive el discurso del 6 de marzo de Luis Donaldo Colosio, otros asegurando que su legado sigue vivo y que México hoy como nunca tiene hambre y sed de justicia… y habría que agregarle algunos otros ingredientes, pero sobre todo que aquel PRI fustigaba a la oposición, sí, pero también aceptaba la crítica, incluso cuando deseaban su desaparición… sigue vivo y parece que renace todos los días, aunque no para todos…
Uno de esos personajes que han estado apareciendo con los comunicadores más connotados, con quienes lanzan las preguntas para tratar de obtener respuestas clave, es sin duda un gusto ver a gente como Samuel Palma, quien fue cercanísimo a Luis Donaldo Colosio. Cuando le preguntan si Morena tiene dueño, y sin tapujos, con la dureza y autocrítica que caracterizó a los políticos de su tiempo, dijo que efectivamente el dueño de Morena es Andrés Manuel López Obrador, quien además —señaló— sigue gobernando este país y es el legislativo más activo que se tiene, pues deja como herencia a la presidenta una agenda con 20 iniciativas para ser enviadas a la Cámara de Diputados.
Y entonces surge la otra pregunta… ¿Morena es el PRI?… y con categoría y capacidad crítica, Palma asegura que no: que el PRI no tiene ni tuvo nunca dueño, mientras que Morena sí tiene una sola dirección a donde responde… es su tienda y es su cuerda.
Luego, conocedor de los hechos y de la historia, señala que nunca había sucedido que un expresidente legislara después de dejar el poder, es decir, tras terminar su sexenio. Esto —afirma— es algo inaudito, y México, y sobre todo los mexicanos, ya estaremos pagando las consecuencias… es cuanto…






