Cierto es que el pasado está escrito y sustentado en la memoria, por eso recordar es vivir dice el vulgo popular, el futuro está escrito en el deseo… pero a estas alturas del año, cuando todos apenas empiezan a acomodar no sólo sus posibilidades futuras sino inclusive los presupuestos de cada administración municipal, sabemos que hay verdades silenciadas, que se convierten en venenos mortales para carreras políticas… Todos están metidos en un gran callejón, se debaten todos los días en ejercicios de reflexión respecto a la dirección que deben tener sus carreras y deseos, pero no hay uno solo que esté hablando del sueño que tiene de Querétaro o de cada uno de los 18 municipios… y sucede lo mismo en las 32 entidades federativas… algunos les llamarían sueños húmedos, otros deseos malsanos, y algunos más proyectos para las nuevas generaciones…
Un buen proyecto sería que llegara alguien con un costal de testosterona y que no pensara en las futuras elecciones sino en las futuras generaciones… un personaje que no le tuviera miedo a los colores que dejaron herencia e historia, que los reconociera y hasta los tomara como ejemplo para construir el otro Querétaro, o el otro cada uno de los municipios…
Qué les ha sucedido a los políticos de estos tiempos, que vienen a cumplir con sus patrocinadores, que vienen a dirigir la vivienda hacia donde ya están comprados los terrenos y donde se asentarán los nuevos desarrollos inmobiliarios… pero no hay uno solo que tenga un sueño para resolver los problemas de seguridad, identidad y movilidad, y sobre todo la capacidad de respuesta para los hombres y mujeres que todos los días se parten el alma empujando esta carreta que se llama país…
Es menester entender que quienes más trabajan son los que menos tienen, y sobre ellos recae el progreso… aunque no lo vemos desde esa óptica, porque a quienes tienen no les conviene… ellos se consideran los generadores de empleo y riqueza… pero sin la conjunción de los otros ¿qué serían?…
Los sociólogos dicen que para vivir nuestro mundo es necesaria una gran dosis de valor, porque el miedo no siempre es de los cobardes; puede ser un motor de desarrollo… quien sale a trabajar sabe que salió, pero no sabe si regresa… sabe que tiene trabajo, pero no sabe si lo conserva… hoy cuando hay tanta estupidez en el mundo, los estúpidos están seguros de todo, mientras que quienes intentan saber están llenos de dudas…
Y queda la sentencia: la verdad y la política nunca se llevaron ni se llevarán bien… porque la verdad incomoda, y los políticos salen a conquistarte, a ofrecerte y a esperanzarte… pero no te conocen, no son tus amigos y lo que quieren es usarte… sean del color que sean… las experiencias son infinitas… Es cuento…




