Operadores de la plataforma Uber realizaron una manifestación que derivó en una intensa carga vehicular sobre la carretera federal México-Querétaro, a la altura del fraccionamiento San Gil, en su sentido con dirección a la Ciudad de México.
Los trabajadores expresaron su inconformidad ante lo que calificaron como presuntos abusos de autoridad por parte de inspectores de la Agencia de Movilidad del Estado de Querétaro (AMEQ).
El detonante de la protesta fue un incidente ocurrido el pasado lunes, donde, según los manifestantes, elementos de la AMEQ ejecutaron una detención vehicular que señalaron como arbitraria. Alegaron que, sin ofrecer detalles, un automóvil fue remitido al corralón y se le impuso una sanción económica de 84 mil pesos.
Los conductores de aplicación aseguraron mantener una posición de apertura para formalizar y regularizar la prestación de su servicio ante las autoridades estatales; sin embargo, acusaron a la dependencia de movilidad de no proporcionar los mecanismos ni facilidades para llevar a cabo el trámite correspondiente.
La manifestación cesó con la llegada de José Gerardo González Márquez, subsecretario de Desarrollo Político del gobierno estatal. Tras dialogar con los operadores, se alcanzaron acuerdos preliminares que permitieron la liberación total de la vialidad.
Como resultado de las negociaciones, se ha programado una mesa de trabajo para este miércoles 17 de diciembre, en la que participarán representantes de los operadores, la AMEQ y la Secretaría de Gobierno, con el objetivo de hallar soluciones definitivas a la problemática.






