Hay que ser muy inocente, para no decir otra palabra, quien piense que fue una casualidad. Bueno. Quien pretendió moverle el tapete a Chepe Guerrero o le está fallando su secretario de Seguridad Pública, Ángel Rangel. En primer lugar, un lugar así es verdaderamente clandestino, pues hasta seguridad privada contratan —eso sí, puro extranjero indocumentado—, hablando de clandestinaje y todo lo que allí se vende y se consume. A otro perro con ese hueso.











