Al inicio de la Copa del Mundo 2026 en México, el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) precisó el alcance de sus facultades de verificación sobre la transmisión de los partidos en establecimientos comerciales, buscando mitigar la incertidumbre en los sectores restaurantero y de servicios ante posibles sanciones. El director general del organismo, Vidal Llerenas, informó que las inspecciones no tendrán como objetivo a los pequeños negocios cuyo giro principal sea ajeno al ámbito deportivo, concentrando los esfuerzos de supervisión en establecimientos de gran escala, cadenas comerciales y giros especializados como sport bars, donde los encuentros operan como el atractivo central para el público.
El posicionamiento de la autoridad federal surge tras reportarse que diversos comercios de la capital del país optaron por retirar publicidad, logotipos y ambientaciones alusivas al torneo, limitándose al uso de decoraciones genéricas debido al temor de incurrir en multas, decomisos o clausuras por el uso no autorizado de propiedad intelectual. La inquietud del sector derivaba de las alertas sobre el uso de señales residenciales o domésticas con fines de lucro, práctica que legalmente puede alcanzar sanciones administrativas de hasta 250 mil Unidades de Medida y Actualización (UMAs), equivalentes a más de 29 millones de pesos, además del aseguramiento preventivo de equipos tecnológicos.
El funcionario puntualizó que el IMPI actuará estrictamente bajo el principio de queja de la parte afectada, respondiendo a las solicitudes de los legítimos titulares de los derechos de transmisión, por lo que descartó de forma categórica la implementación de operativos masivos o generalizados en fondas y restaurantes de escala menor. No obstante, las autoridades exhortaron a las empresas que de manera habitual difunden eventos deportivos a regularizar su situación jurídica mediante la contratación de paquetes empresariales o comerciales con los proveedores autorizados de las señales mundialistas para evitar controversias legales.
Adicionalmente, la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (CANIRAC) ratificó a sus agremiados que el acceso a la televisión abierta o de paga residencial no faculta el uso comercial de los contenidos dentro de los establecimientos. Finalmente, el IMPI reiteró que mantendrá especial vigilancia en la erradicación de la piratería de mercancías y el usufructo ilegal de las marcas oficiales del torneo, recordando que tanto las siglas de la federación internacional como el diseño del trofeo oficial cuentan con la declaratoria de protección jurídica como marcas famosas en territorio nacional.










