Desde hace semanas y tal vez meses, se venía advirtiendo que la actividad turística de Cadereyta estaba en franca caída, las autoridades de turismo, lo pusieron sobre la mesa, ante las quejas constantes de artesanos, prestadores de servicios, comerciantes, y le dieron difusión en diversos medios, inclusive hubo declaraciones de la titular del ramo en el estado Adriana Vega Vázquez Mellado.
Aunque no hay una decisión oficial respecto al retiro de la nominación o algún procedimiento que indique que esto está por suceder, es un tema que viene aparejado con políticas públicas a nivel federal, y estas generan las llamadas advertencias, sobre el deterioro de los elementos en que se sustenta la denominación y que tienen que ser rigurosos en sus observaciones.
Que se distingue según los medios que han abordado el tema, una disminución de la actividad estimada en más del 30 por ciento, deterioro y abandono de los atractivos como el corredor de cactáceas, la falta de renovación de los productos turísticos, el debilitamiento de las tradiciones, costumbres, e identidad que le dan forma y peso específico a la solicitud de esta distinción, pero que además forman parte de la cultura y de las costumbres de estos pueblos.
Otro tema que se ha dejado por demás en claro por parte de las autoridades estatales y federales, es que el nombramiento también exige la preservación del patrimonio cultural, el paisaje y la imagen urbana, las tradiciones y la oferta turística, si todo lo observado continúa deteriorando o dejando en el olvido, empezarán a llegar las observaciones y esto desde luego pone en riesgo la permanencia en el programa en donde hay 170 pueblos de todo el país.
Hasta el momento, las declaraciones públicas hablan de un riesgo potencial, no de una revocación formal. No se ha informado que la autoridad federal haya iniciado un procedimiento para retirarle el distintivo, pero el tema es delicado y ha ido escalando cada vez más.










