El mercado nacional de hortalizas registra una corrección en el costo del jitomate, producto que tras meses de volatilidad se ha estabilizado en un promedio de 30 pesos por kilogramo en los principales centros de distribución mayorista del país. Esta reducción ocurre en un marco de acuerdos entre el sector público y productivo para mitigar el impacto inflacionario que afectó el bolsillo de los consumidores durante el primer semestre del año.
De acuerdo con el monitoreo del Sistema Nacional de Información e Integración de Mercados (SNIIM), las variedades saladette y bola alcanzaron la marca de los 30 pesos en puntos estratégicos como la Central de Abasto de Iztapalapa. No obstante, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) reportó que en las cadenas de autoservicio el precio final presenta variaciones al alza.
Registros recientes indican que en diversos establecimientos comerciales de la zona centro del país, el costo por kilo oscila entre los 35 y 38 pesos, dependiendo del formato de la tienda. Esta diferencia resalta la importancia de la vigilancia comercial para asegurar que la baja en los precios al productor se refleje directamente en el consumidor final.
La estabilización actual llega después de un periodo crítico para la economía familiar. Datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) revelaron que, hasta la primera quincena de mayo, el jitomate mantuvo una inflación anual superior al 100 por ciento. En marzo, este indicador llegó al 152 por ciento, una cifra no vista desde hace casi dos décadas.
Este incremento fue impulsado por una combinación de factores externos y climáticos. Las autoridades del sector agrícola señalaron que la oferta se vio severamente comprometida por heladas atípicas en regiones exportadoras, granizadas en zonas de cultivo nacionales y la proliferación de plagas que mermaron la producción total de la temporada.
Para frenar la escalada de precios, se ha implementado un mecanismo de coordinación voluntaria que involucra a productores, comercializadores y académicos. El objetivo central es fortalecer el abasto interno y garantizar condiciones de equidad en la cadena de valor. La Profeco mantendrá inspecciones permanentes en los puntos de venta para evitar especulaciones con el precio de esta hortaliza esencial.
En el estado de Querétaro, el precio de los productos de la canasta básica suele seguir la tendencia de los mercados centrales de la Ciudad de México debido a la estrecha conexión logística. Para las familias queretanas, el descenso en el costo del jitomate representa un alivio significativo en el gasto diario, especialmente tras los meses de sequía que han presionado los precios de legumbres y verduras en la región del Bajío.
Las autoridades locales y federales esperan que, con el restablecimiento de los ciclos de cosecha y la ausencia de fenómenos climáticos extremos, el precio se mantenga en rangos accesibles durante los próximos meses, favoreciendo la recuperación del poder adquisitivo en los hogares.










