Irene Quintanar Mejía, coordinadora general de la Unidad de Servicios para la Educación Básica en el Estado de Querétaro (USEBEQ), encabezó la celebración del Día de la Educadora y el Educador con un homenaje a maestras y maestros de educación inicial y preescolar, distinguiendo su compromiso y entrega a favor de la niñez queretana.
Acompañada del secretario general de la Sección 24 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), Francisco Ramírez Labra, la titular de la USEBEQ felicitó a las y los docentes por su vocación, enfatizando que la labor educativa trasciende en la formación integral de niñas y niños, al convertir las aulas en espacios de aprendizaje, confianza y alegría.
“Hoy es un día para todas de sentirse felices, jubilosas, plenas. Seguro que hubo días difíciles, pero siempre recordamos por qué quisimos estar aquí, y eso es lo que nos da fuerza para salir a sembrar en el corazón y en la mente de nuestros niños y niñas. Hoy les quiero decir que ustedes fueron quienes pusieron la estrella a esos niños cuyo contexto no era tan favorecedor. Esa sonrisa les hizo creer en ellos mismos. Muchas gracias por cada uno de los regalos de luz que recibieron cada uno de los niños que han pasado por su vida”, expresó.
Francisco Ramírez Labra, dirigente del sindicato, subrayó que la enseñanza es una vocación que se convierte en causa permanente y que las educadoras y educadores son quienes construyen los cimientos del futuro desde las aulas del preescolar. Reconoció su sensibilidad, paciencia y entrega, así como los esfuerzos silenciosos y la responsabilidad social que implica su labor.
Al hacer uso de la voz en representación de las maestras homenajeadas, Silvia Valencia González, con 35 años de servicio, expresó que ser educadora significa entrega, sensibilidad y vocación, pues cada sonrisa infantil ha sido siempre la mayor recompensa. Recordó que a las aulas no solo llegan niñas y niños, sino también sueños y esperanzas que se convierten en futuro; subrayó que las educadoras son sembradoras de amor, aprendizajes y futuros posibles, y que esta vocación trasciende en las vidas que tocan, construyendo un mundo mejor.
En el acto se entregaron 58 reconocimientos a educadoras y educadores por 25, 30, 35, 40, 45 y 50 años de servicio, consolidando su trayectoria como pilares de la educación en el estado. En Querétaro, la educación inicial y preescolar se fortalece gracias al trabajo de 2,385 docentes que atienden a 44,128 niñas y niños en 535 centros educativos.










