Los emblemáticos Arcos de Querétaro son sin duda un icono de esta ciudad pero también de todo el territorio de la entidad; nacen en el manantial El Capulín y, a lo largo de un kilómetro y 300 metros, fueron objeto de un gran festejo por los 300 años de vida de esta emblemática obra de arquitectura construida en el siglo XVIII. El evento, según datos de Protección Civil, alcanzó más de 20 mil asistentes. Fue una celebración de contrastes: hubo manifestaciones, acuerdos y, desde luego, promesas de solución. Encabezó el evento el alcalde Felipe Fernando Macías Olvera.
Esta afamada obra de arquitectura dotó de agua a la ciudad de Querétaro, pero el portento no se detiene en la construcción de los 74 arcos; se construyó un ramal de fuentes estratégicamente colocadas en los rumbos de la ciudad, a donde llegaba el vital líquido para que de ahí se surtieran las familias de los diferentes sectores, pues no existían las tuberías como tal para cada hogar.
Estas fuentes públicas que aún son testigos del trabajo arquitectónico y del esfuerzo del tercer Marqués de la Villa del Villar del Águila, Juan Antonio de Urrutia y Arana, sin duda que a 300 años de su existencia son motivo de un festejo del que debe participar toda la comunidad queretana. Las fuentes eran los puntos en donde realmente la gente obtenía el agua.
Hoy elegantemente se les dice fuentes de agua, pero la verdad es que entonces se les conocía como Cajas de Agua, que conformaban la red de distribución de este vital elemento. Ante este evento tan importante para la ciudad, se programaron eventos diversos desde juegos de luces y la presencia de artistas locales, que se distribuyeron a lo largo de los escenarios que se colocaron en esta avenida Los Arcos.
La algarabía, la festividad, el reconocimiento al esfuerzo y, desde luego, la magna obra de arquitectura que desde hace 300 años ya dejaba entrever lo importante y la grandeza de Querétaro, que aun con los retos de cada momento de la historia ha ido para adelante. El alcalde Felifer disfrutó con los ciudadanos de estos eventos, convivió con ellos y desde luego en su mensaje sembró y fortaleció la esperanza de un futuro prometedor para Querétaro y los queretanos.










