La inflación descontrolada y en un estrecho

Mario Alberto HernándezÚltimas Noticias
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La semana pasada, el Banco de México publicó el resultado de la revisión de la tasa de interés de referencia, pasando del 7% al 6.75%; pero la sorpresa del descenso tiene varios aspectos:

Uno. Por llamarle de alguna forma, la «receta» cuando la inflación (un aumento generalizado y sostenido en los precios) se manifiesta es que el banco central —que es el que opera la política monetaria— suba la tasa de interés, incentivando a la economía a frenar la adquisición de bienes y/o servicios para mitigar dicho aumento. Por eso es una sorpresa, porque esta no es la receta ortodoxa en el manejo de la inflación.

Dos. La Gobernadora de Banxico ha dicho que “estamos cerca de concluir ajustes en la tasa de interés”; sin embargo, el mandato de esta institución no es modificar las tasas de interés, sino garantizar el poder adquisitivo de los mexicanos a través de propiciar la estabilidad financiera, tal y como se lee en su página de internet en el apartado de misión del banco: “Procurar la estabilidad del poder adquisitivo de la moneda nacional, fomentar un sistema financiero saludable, accesible y resiliente, así como sistemas de pagos funcionales, seguros y eficientes, mediante un desempeño sobresaliente de todas sus tareas institucionales, que contribuya al desarrollo del país en beneficio de la sociedad”. Por lo que el combate a la inflación es la tarea central del Banco de México en su carácter de banco central; no el manejo de la tasa de interés, sino combatir la inflación.

Tres. Esta es la segunda medición de la inflación al alza en lo que va del año. Los mercados y los economistas esperábamos, al menos, que la tasa o se mantuviera o aumentara en un escenario precavido, pero no que disminuyera un cuarto de punto. El argumento ha sido el alza en algunas frutas y verduras, pero si esta es la variable de valor, ¿por qué no se toman en cuenta el riesgo y los eventos exógenos que vienen?

El estrecho que estrangula al mundo

Como ya sabe, la guerra declarada entre Israel y EE. UU. contra Irán no parece que vaya a terminar pronto. Los precios del petróleo siguen al alza y sostenidamente se han comportado caros, lo que ya comienza a reflejarse en los precios de la gasolina en México y, por supuesto, en nuevas alzas en alimentos, transportes y, por lo mismo, en todos los bienes y servicios de la economía.

Con esta guerra, una de las estrategias iraníes es cerrar el estrecho de Ormuz, por donde pasa aproximadamente el 20% del petróleo, así como del gas licuado; pero también pasan por ahí los fosfatos, la urea y muchas otras materias primas para hacer fertilizantes, por lo que se esperan más presiones para la producción de alimentos y bases químicas para productos ligados a la medicina y la tecnología. Esto demuestra que los aumentos de frutas y verduras no pueden ser un argumento ni pasajero ni suficiente para bajar la tasa de interés.

Una tasa de interés que baja en este marco genera dos efectos de corto plazo: menor crecimiento y mayor inflación, ambas cosas reflejándose de inmediato en el poder adquisitivo de todos nosotros.

¿Entonces, por qué Banxico bajó la tasa de interés? Le doy dos respuestas: una ilógica y otra con más sentido. La primera: ¡porque se les dio la gana, así de simple! Lo cual es ilógico si tomamos en cuenta el comportamiento de las decisiones de la Junta de Gobierno; es decir, no hay lógica en esto más allá de una ocurrencia. De hecho, la votación fue de tres miembros de la junta a favor y dos en contra.

La otra explicación es que recibieron instrucciones, ya sea de la Presidencia o de la Secretaría de Hacienda (debo decir que es un supuesto personal); pero de ser así, el Banco Central mexicano está perdiendo su baluarte más importante: su credibilidad. Si me lo permite, sería un paso hacia atrás en la institucionalidad de nuestro país.

Espero de corazón equivocarme, pero las críticas del 100% de los analistas ante tal medida por parte del Banxico no me permiten creer en ello. Ojalá no sea que el Banco de México haya comenzado a perder su independencia, por el bien de todos los que habitamos este país.

Lo que viene no es menor, será complicado y no se ve que vaya a ser pasajero. Nos leemos la siguiente semana.

Tags: #Inflación, #méxico, bitacoradiario

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PORTADA BITÁCORA 1699
EDITORIAL
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