La evolución de un sueño que nació en papel y hoy vive en la palma de tu mano
Hay sueños que se escriben con tinta para que no se los lleve el viento, y el de Bitácora comenzó así, hace exactamente 18 años. Lo que hoy conocemos como un diario electrónico consolidado, nació de la inquietud y la visión del Profe. Raúl Rosillo Garfias, quien, impulsado por amigos entrañables como Don Manuel Puebla Hernández (+) y su padrino Don Arturo Padrón Bárcena (+), decidió materializar un proyecto independiente de comunicación en un momento donde el internet era un terreno poco explorado y las redes sociales no figuraban en el horizonte.
Bitácora vio la luz por primera vez un 18 de enero a las 7 de la noche, en un restaurante de Tequisquiapan. En aquel entonces, nacimos como un semanario impreso. Eran tiempos de fotografías digitales de bajo pixelaje. El reto era mayúsculo: imprimir, distribuir y, sobre todo, cumplir con la promesa de constancia que el Profe Rosillo se grabó a fuego: «si el negocio se abre a una hora, a esa hora tiene que estar siempre».
Durante 14 años, el semanario recorrió 12 municipios de Querétaro y se extendió hasta Hidalgo y el Estado de México. Aquella etapa impresa nos dio la identidad que hoy conservamos: un periodismo con corte político, pero con un corazón profundamente social.
La evolución tecnológica no espera a nadie, y en Bitácora sabemos entender los signos de los tiempos. En diciembre de 2021, tras un análisis profundo y con el impulso renovado de la nueva generación de la familia Bitácora —Karla Yunnuen y Sara Liliana Rosillo Durán—, tomamos una decisión histórica: dejar las prensas para convertirnos en un diario electrónico.
Hoy, bajo el lema «Periodismo de San Juan para Querétaro y el mundo» y “La información en la palma de tu mano” hemos logrado que la información llegue minuto a minuto. De alimentarse con códigos complejos en sus inicios, nuestra plataforma hoy sirve a millones de visitantes, integrando video, redes sociales, sitio web y periódico digital. Estamos, literalmente, en la palma de la mano de nuestros lectores.
Llegar a la mayoría de edad es un logro que no se construye en solitario. Hoy, la «Familia Bitácora» celebra con entusiasmo el camino recorrido. Agradecemos profundamente a quienes han formado parte de Bitácora, en sus inicios, en su camino y en el ahora, porque sus enseñanzas sin duda alguna hicieron que Bitácora avanzara un poco más, Este medio de comunicación es el resultado de cada persona que ha pasado por nuestra redacción. A quienes hoy forman el equipo —Edgar Padrón, Miriam Alejandra, Gerardo Múzquiz, Gustavo Zepeda, Karla, Liliana y el joven Ángel Manuel Rosillo—, gracias por su entrega.
Cumplimos 18 años con el mismo entusiasmo del primer día. A nuestros lectores, nuestra razón de ser: gracias por la preferencia, por la crítica que nos hace mejorar y por permitirnos entrar a sus hogares y dispositivos.
Bitácora sigue caminando, fiel a su historia y emocionado por el futuro. ¡Gracias por estos primeros 18 años de confianza!




